The Skatalites
Los músicos detrás de buena parte de lo grabado en 1964 y 1965.
De Kingston al mundo
El ska nació en Kingston a fines de los años cincuenta, cuando los dueños de sound systems empezaron a grabar a músicos locales para sus bailes, con la guitarra a contratiempo y los vientos repitiendo el mismo riff. Después viajó con los discos y los migrantes jamaiquinos a Inglaterra, se cruzó con el punk en California y encontró acento propio en Buenos Aires, Ciudad de México, Tokio y Brasil. Recorre esa ruta a través de sus artistas y de sus discos en vinilo y CD.
11.115 artistas
Adriano Celentano
Robert Nesta Marley
James Chambers
John Kenneth Holt
Delroy George Wilson
Winston Hubert McIntosh
Rainford Hugh Perry
Alton Nehemiah Ellis
Kenneth George Boothe
Fredrick Alphanso McGregor
Cecil Eustace Campbell
Ewart Beckford
Derrick Seymour Morgan
Cornel Campbell
A fines de los años cincuenta, los sound systems de Kingston se alimentaban de rhythm and blues estadounidense, buena parte de Nueva Orleans. Cuando los discos nuevos de ese estilo empezaron a escasear, Coxsone Dodd, Duke Reid y Prince Buster, que competían por el mismo público, se pusieron a grabar a músicos jamaiquinos. Desde 1959, esas sesiones llegaron a la calle en sencillos de 7 pulgadas.[1][2]
Lo que salía de esos estudios ya no era R&B. El shuffle estadounidense se mezcló con el mento, la música bailable del campo jamaiquino, y la guitarra empezó a marcar el contratiempo con un golpe corto y seco, el sonido al que la mayoría de los relatos atribuye el nombre del estilo. Los vientos y el piano doblaban esa figura en el tiempo débil mientras la batería sostenía el compás.[1]
Cuando Jamaica se independizó en 1962, el ska ya era la música de los bailes de la isla, y Derrick Morgan celebró la fecha con “Forward March”. Dos años más tarde, músicos que grababan para Dodd, Reid y Buster formaron The Skatalites y debutaron en el Hi-Hat Club de Rae Town. Tommy McCook, Roland Alphonso y Don Drummond venían del jazz y les dieron a los estudios una banda de planta. El grupo original dio su último concierto en agosto de 1965, pero hasta entonces acompañó a casi todo el mundo, incluidos los Wailers en su primer sencillo, “Simmer Down”.[1][2]
Algunos de esos sencillos ya cruzaban el Atlántico. Laurel Aitken, cantante nacido en Cuba y criado en Jamaica, se mudó a Brixton, en Londres, en 1960. Tras el buen recibimiento de “Lonesome Lover” en Melodisc, el sello de Emil Shalit, la compañía abrió una marca dedicada a la música jamaiquina, Blue Beat, donde Aitken grabó quince sencillos antes de volver a Jamaica en 1963.[1][2]
El nombre del sello terminó pegado al sonido. En Inglaterra, “bluebeat” se volvió el término genérico para el pop jamaiquino de la época, incluso para discos que nunca salieron por Blue Beat, y encontró público entre los mods y, hacia fines de la década, entre los primeros skinheads.[1]
En 1964 el ska tuvo su primer gran éxito internacional, grabado en Londres. Chris Blackwell, fundador de Island Records, produjo “My Boy Lollipop” con la cantante jamaiquina Millie Small y arreglos del guitarrista Ernest Ranglin. La canción llegó al segundo puesto en Reino Unido y en Estados Unidos y vendió más de siete millones de copias.[1]
Quince años después, esa música volvió a las listas británicas de la mano de una generación criada en las ciudades inglesas. En Coventry, ciudad industrial del centro de Inglaterra, el tecladista Jerry Dammers formó The Specials en 1977 como una banda deliberadamente integrada por músicos negros y blancos. Dammers soñaba con una especie de Motown inglesa y en 1979 fundó el sello 2 Tone con el respaldo de Chrysalis.[1][2]
El primer sencillo traía “Gangsters”, de The Specials, y en el lado B un instrumental grabado en 1977 por músicos de Coventry, “The Selecter”. En dos meses “Gangsters” llegó al sexto puesto, y Neol Davies, autor del instrumental, armó una banda con el mismo nombre. Antes de que terminara 1979, el sello también editó “The Prince”, debut de Madness, de Londres, en homenaje a Prince Buster, de cuya canción tomaron el nombre, y “Tears of a Clown”, de The Beat, de Birmingham, que también llegó al sexto puesto.[1][2][3]
El 2 Tone tocaba el ska jamaiquino con la velocidad y las guitarras del punk, y sus formaciones mixtas eran también una postura contra el racismo en un país con alto desempleo y tensión racial creciente. En 1981, “Ghost Town”, que Dammers escribió sobre el desempleo y el cierre de los clubes de Coventry, llegó al número uno el mismo verano en que estallaron disturbios en Londres y Liverpool.[1][2]
Los discos del 2 Tone llegaron a Estados Unidos junto con el punk británico, y bandas de la escena hardcore empezaron a sumar vientos y guitarras a contratiempo. En Boston, The Mighty Mighty Bosstones mezclaban ska y hardcore desde los años ochenta. En Berkeley, Operation Ivy duró apenas de 1987 a 1989, tocó seguido en el 924 Gilman Street, un espacio colectivo de punk, y dejó un solo álbum, “Energy”. Alcanzó para volverse referencia del ska punk. Dos de sus integrantes, Tim Armstrong y Matt Freeman, formarían después Rancid.[1][2]
A mediados de los noventa el sonido salió del circuito independiente. “Tragic Kingdom”, de No Doubt, banda de Anaheim, se editó en 1995, vendió más de 16 millones de copias y llevó a las discográficas a fichar a otras bandas de ska. Los Bosstones llegaron a la radio en 1997 con “The Impression That I Get”, y grupos como Less Than Jake y Reel Big Fish llenaban salas por todo el país. A comienzos de los 2000 muchas de esas bandas se habían separado y el ska punk volvió al circuito independiente.[1][2]
Mientras el ska punk estadounidense todavía tomaba forma, el ska empezaba a hablar otros idiomas. En 1985 nacieron tres bandas que lo volverían parte del rock latinoamericano: Los Fabulosos Cadillacs en Buenos Aires, Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio en la Ciudad de México, el año del terremoto que devastó la ciudad, y Desorden Público en Caracas.[1][2]
Cada una mezcló el ska con lo que sonaba a su alrededor. Los Cadillacs sumaron rock, salsa y ritmos latinos, y “Matador”, de “Vasos Vacíos” (1993), encabezó las listas en toda Hispanoamérica. La Maldita llevó el ska al centro del rock mexicano, y “El Circo” (1991) se convirtió en el álbum de rock más vendido de la historia del país. En España, Ska-P, formado en 1994 en el barrio madrileño de Vallecas, hizo del ska punk un vehículo para letras abiertamente antisistema.[1][2][3][4]
También en 1985, en Tokio, Asa-Chang reunió a más de diez músicos de la escena underground en la Tokyo Ska Paradise Orchestra. Empezaron tocando en la calle, mezclaron ska con jazz y música latina y editaron su primer LP en 1990, solo en vinilo de 12 pulgadas. Tras firmar con Sony llegaron a tocar en el Budokan ante más de 10.000 personas.[1]
En Brasil, el ska entró por el rock de los ochenta y por la vía inglesa. Os Paralamas do Sucesso empezaron como un trío que escuchaba a The Police, The Beat y The Specials. Después de “Cinema Mudo” (1983), su segundo disco, “O Passo do Lui” (1984), incluyó “Óculos”, “Meu Erro” y un tema llamado simplemente “Ska”, y los llevó al primer Rock in Rio, en 1985.[1]
En la década siguiente, Skank se formó en Belo Horizonte en 1991 y tomó su nombre del skank, el patrón de guitarra a contratiempo del ska y el reggae. La idea inicial era mezclar dancehall con ritmos brasileños; con el tiempo, la banda se acercó al britpop y al Clube da Esquina, la tradición de canción de Minas Gerais. En Brasilia, desde 1998, Móveis Coloniais de Acaju combinó ska, rock y música brasileña con una sección de saxo barítono, saxo tenor y flauta traversa, y se volvió uno de los nombres fuertes de la escena independiente de los 2000.[1][2]
Abraskadabra, de Curitiba, hizo el camino de vuelta. Activa desde 2003, la banda toca ska punk con elementos brasileños, hizo su primera gira por Estados Unidos en 2014 y firmó con Bad Time Records, el sello estadounidense de la nueva generación del ska. Su cuarto álbum, “Pack Your Bags”, se grabó en Gainesville, Florida, con producción de Roger Lima, de Less Than Jake.[1]
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Ver ofertas de skaOrígenes a fines de los cincuenta en el R&B de Nueva Orleans y el mento; golpe de guitarra a contratiempo.
Escasez de R&B, Dodd, Reid y Buster grabando músicos locales, sencillos desde 1959, Forward March en 1962.
Formados en 1964, debut en el Hi-Hat Club, último show en agosto de 1965, Simmer Down.
Marca de Melodisc creada en 1960 tras Lonesome Lover; bluebeat como término genérico.
Nacido en Cuba; Brixton en 1960; quince sencillos en Blue Beat; regreso en 1963.
My Boy Lollipop, 1964, Blackwell, Ranglin, segundo puesto en Reino Unido y EE. UU.
Instrumental de 1977 en el lado B de Gangsters; Neol Davies forma la banda.
Specials de 1977, multirraciales; Ghost Town número uno durante los disturbios de 1981.
Debut de Madness en 2 Tone, agosto de 1979; homenaje a Prince Buster.
Berkeley 1987 a 1989; Gilman Street; Energy; antecedente de Rancid.
Auge a mediados de los noventa; Bosstones en 1997; declive a comienzos de los 2000.
De Vasos Vacíos (1993); número uno en Hispanoamérica.
Formada en 1985 en la Ciudad de México, año del terremoto.
1985, Asa-Chang, shows callejeros, LP de 12 pulgadas en 1990, Sony, Budokan.
Influencias de The Police, The Beat y The Specials; O Passo do Lui; Rock in Rio 1985.
Belo Horizonte 1991; nombre del patrón skank; dancehall, luego britpop y Clube da Esquina.
Curitiba desde 2003; gira por EE. UU. en 2014; Bad Time Records; Roger Lima.
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