Edu Lobo
“Ponteio” gana el Festival de la Record.
Brasil, 1965 a 1968
En 1965, Elis Regina ganó con “Arrastão”. Los festivales televisados que siguieron pusieron a cantantes, compositores y público frente a una pregunta sin respuesta cerrada: ¿qué podía decir la canción brasileña en ese momento?
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Maria da Graça Xuxa Meneghel
Sebastião Rodrigues Maia
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Elis Regina subió al escenario del Festival de TV Excelsior para cantar “Arrastão”, de Edu Lobo y Vinicius de Moraes. La canción ganó, pero fue la interpretación lo que quedó: los brazos en el aire, una voz sin freno y una cantante que hacía pequeño al auditorio.[1]
La televisión llevó esa imagen mucho más allá de la sala. Poco después, los festivales reunían autores, intérpretes y espectadores que querían algo más que elegir una ganadora. Querían discutir cómo podía sonar Brasil.[1]
La victoria de 1965 dio a la MPB una intérprete capaz de ocupar la cámara y cambiar la escala de una canción. Desde ahí, la voz y la presencia dejaron de ser detalles.
Dos años después, el Festival de la Record puso tres respuestas a la canción brasileña en una misma emisión. “Ponteio”, de Edu Lobo y Capinam, ganó. “Domingo no Parque”, de Gilberto Gil, quedó segunda. “Roda Viva”, de Chico Buarque, tercera.[1]
La clasificación cuenta solo una parte. Gil y Caetano Veloso llevaron la guitarra eléctrica, la radio y la cultura pop a un espacio donde todavía se discutía qué podía pertenecer a la música brasileña. Edu, Gil y Chico no estaban solamente buscando votos. Cada uno imaginaba de otra manera la canción, el público y el país.[1]
Allí donde llegaba el programa en videotape, llegaba también la discusión: a los diarios, las salas de estar, las hinchadas y los discos que empezaron a circular después del show.[1]
En el Festival Internacional de la Canción de 1968 ganó “Sabiá”, de Tom Jobim y Chico Buarque. El público esperaba otra canción. “Pra Não Dizer que Não Falei das Flores”, de Geraldo Vandré, quedó segunda, pero la sala la recibió como si fuera la decisión verdadera.[1]
Los abucheos a “Sabiá” no borran lo que hicieron Jobim y Chico. Muestran cuánta expectativa se había depositado en ese escenario. Para una parte del público, “Caminhando” respondía con más urgencia a lo que ocurría fuera del Maracanãzinho. La censura posterior hizo todavía más pesada esa lectura.[1]
Ese mismo año, Gal Costa defendió “Divino Maravilhoso” en el IV Festival de Música Popular Brasileira de TV Record. La canción era de Caetano Veloso y Gilberto Gil. Hasta entonces, Gal solía aparecer como una voz delicada. En esa presentación llegó como un grito.[1]
La Tropicália no cabe en una nota al pie de los festivales. Caetano, Gil, Tom Zé, Os Mutantes, Capinam, Torquato Neto y Rogério Duprat acercaron la canción popular al pop internacional y a la experimentación de vanguardia. De pronto, la discusión alrededor de la MPB tuvo mucho más espacio.[1]
En 1976, Djavan lanzó A voz, o violão, a música de Djavan. Allí estaban “Flor de Lis” y “Fato Consumado”. Dos años después, Maria Bethânia grabó “Álibi”, y las canciones de Djavan empezaron a aparecer también en las voces de Elis, Gal y Caetano.[1]
Sirve para salir de la imagen de una MPB que termina en 1968. La canción sigue en el centro, pero pasa por otros repertorios, formas de escuchar y colaboraciones. La historia continúa en los álbumes, no solo en las fechas de los festivales.[1]
En 2017, Luedji Luna lanzó Um corpo no mundo, su primer álbum autoral. Parte de su experiencia y de sus preguntas como mujer negra y artista de Bahía. En el disco siguiente acercó la MPB, los ritmos afrobrasileños y el jazz.[1]
Aquí la cronología pide menos etiqueta y más atención a cada proyecto. La música brasileña contemporánea se reconoce por obras, voces y puntos de partida que no tienen que sonar igual para conversar con la canción.[1]
Vinilo o CD, primera edición o reedición: cada disco continúa esta historia de otra manera. Compara ofertas actuales, revisa el historial de precios, crea alertas de bajada y sigue las ediciones cuando vuelven a aparecer.
Ver ofertas de MPBDocuments the 1967 Record Festival, rankings and television reach.
Documents the 1968 International Song Festival, “Sabiá”, “Caminhando” and censorship.
Places MPB in the mid-1960s as a plural field of Brazilian music.
Covers the festivals, Tropicália, Gal Costa, Maria Bethânia, Nara Leão and Clube da Esquina.
Places Djavan's 1976 and 1978 albums and Maria Bethânia's recording of “Álibi”.
Interview on Luedji Luna and the albums Um corpo no mundo and Bom mesmo é estar debaixo d'água.
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